Las autolesiones en adolescentes no son “llamar la atención”. Son una forma de expresar un dolor que no saben cómo poner en palabras.
Cortarse, golpearse o lastimarse puede generar un alivio momentáneo ante emociones intensas como tristeza, ansiedad, culpa o enojo. Sin embargo, el malestar de fondo permanece.
Algunas señales de alerta pueden ser:
-
Uso constante de ropa que cubre brazos o piernas
-
Heridas frecuentes sin explicación clara
-
Aislamiento o cambios bruscos de ánimo
Lo más importante:
No juzgar. No minimizar. Escuchar y acompañar.
Hablar del tema con responsabilidad es prevención.
Pedir ayuda profesional es un acto de cuidado, no de debilidad.
Crea tu propia página web con Webador